Desde 2002, un conjunto de asociaciones europeas que laboran en defensa de los principios cristianos en el orden social decidieron reunirse en una federación europea par dar una estructura jurídica a la cooperación e intercambios internacionales que consideran parte integrante de sus actividades.
La Federación tiene como objetivo juntar en una misma comunidad de pensamiento y de acción asociaciones nacionales u organismos sin fines de lucro cuyo objeto social sea la defensa de los valores espirituales que son el fundamento de nuestra " casa común " europea. La Federación no tiene por vocación intervenir en la organización interna ni en las actividades propias de las asociaciones miembras, las cuales conservan su apelación y especificidades propias, sino pretende ayudarlas en la promoción de los objetivos comunes.
Considerando que la política partidaria no es sino una de las expresiones posibles del compromiso cristiano en la vida social, la Federación proclama su absoluta independencia en relación a los partidos y otros organismos políticos, lo que le permite abocarse con mayor empeño a la educación cívica de la población. De esa manera, ella pretende contribuir a una conscientización de los valores comunes a Europa y, en particular, a su herencia cristiana, fundamento de su patrimonio espiritual, inspirándose en los principios del Evangelio y en el Magisterio imperecedero de la Iglesia Católica.
No habiendo una forma jurídica europea equivalente, y con el fin de facilitar sus relaciones mutuas, las asociaciones fundadoras escogieron como domicilio de la Federación europea la región francesa de la Lorena, verdadero cruce de caminos de Europa, y de darle la forma de una asociación erigida según el derecho en vigor en los departamentos franceses del Alto Rin, Bajo Rin y Mosela.